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20 septiembre 2010

Ciencia Ficción

Me encantaría ser la guionista no sólo de mi propia vida.
Así, la trama de la película sería distinta;
no sé si habría más personajes, pero si sé que, seguramente,
NECESARIAMENTE, esos personajes se comportarían distinto.


Quiero Ciencia Ficción en mi vida ya.



¿Saben qué es lo más raro?
Que no existe persona más consciente que sepa que sólo soñando difícilmente llegará a algo. Pero así soy yo, y a eso apuesto: a la imaginación.

La realidad no es lo mío. Al menos no por ahora.

30 agosto 2010

INCEPTION

El martes pasado salí a las once de la facultad con una idea fija en la cabeza: ir al CINEMARK de Bulnes y Beruti a ver EL ORIGEN. ¿Por qué? Porque me quedó el remordimiento del primer cuatrimestre, donde hubieron MUCHOS estrenos que me moría de ganas de ver en el cine, y entre una cosa y otra no encontraba el momento, por lo que pasaron (ejemplo: Robin Hood, Iroman 2, El Príncipe de Persia, etc.). Cuestión que llegué a casa, prendí la compu, me fijé los horarios (el de las 14:50 me gustó... ahh, sí, yo soy de las que van al cine al horario de los viejos y los días inusuales), almorcé, y me fui.

En la sala, creo que éramos 5 personas. Mejor, IMPOSIBLE.
Y encima pasaron avances buenísimos (nada de propagandas pelotudas), incluido el de HARRY POTTER 7... Cuestión que la película no había empezado, y yo ya estaba feliz.


Además, el simple hecho de ir a ver una película de Christopher Nolan, a quien admiro muchísimo por su calidad como director, ya me generaba una emoción particular.


En fin, lo interesante es que me pasó algo muy curioso. Desde muy chica, siempre me gustó flashear con los temas psicológicos, los sueños, las coincidencias... no sé, se me ocurrían ideas extrañas que intentaba conciliar en hechos ficticios (una escena, un relato) dado que en la vida real, aparentemente, resulta imposible. Entre esos flasheos, una vez pensé en lo zarpado que sería poder compartir un sueño con otra persona; es decir, dormir pero, en vez de que ocurra ese individualismo propio de los sueños, seguir conectados. Que, en vez de cerrar los ojos y decirle adiós al otro para hundirnos al mundo privado de los sueños, sea posible soñar un mismo sueño.

Sí, un flasheo.

Pero eso no es todo. También pensé en lo interesante que sería poder armar el propio sueño. Muchas veces me pasa que, antes de dormir, me quedo pensando en algo específico, ya sea un hecho real, algo que me imagino, una escena de una película o un capítulo de un libro, no sé... pero luego no sueño con eso, sino con situaciones muy distintas... o a veces no sueño nada. Pocas son las ocasiones en que logro soñar algo que estuve pensando durante el día. Por eso, siempre creí que sería muy interesante lograr mentalizarse para soñar con aquello que anduvo rondando por nuestra mente; lograr "crear el contexto del sueño", la situación, pero que luego éste tenga su propio rumbo, desconocido para nosotros, los protagonistas... como ocurre, en pocas palabras, con los sueños.

Sí, otro flasheo.

En fin, imagínense que, luego de años y años de pensar e imaginar este tipo de cosas, de golpe una persona va al cine, se sienta en la butaca con la intención de ver una película que seguramente esté buenísima dada la calidad de actores, director y género, pero sin saber demasiado acerca de la trama... y de golpe, a medida que la historia avanza, comienza a darse cuenta que la idea central de la misma (quitar y meter ideas) está conformada con otras tantas ideas que, curiosamente, se trata de las mismas que a esta persona, alguna vez, hace muchos años, se le pasaron por la cabeza...

¿SUEÑO? ¿O REALIDAD?


26 octubre 2009

"¡Qué increíble es ver cómo los opuestos se atraen!
Aunque, como puedo sentir por primera vez en este preciso instante,
¡cuánto más sorprendente resulta ser parte de esa atracción entre polos tan distintos!"

teree.

05 octubre 2009

destino

Cada día me impresiono más de lo tanto que me gusta escribir.
Las palabras fluyen solas...
ojalá la vida fuera tan simple y sencilla como eso.

27 septiembre 2009

Vivir y dejar morir

When you were young and your heart was an open book,
You used to say "Live and let live"
You know you did
You know you did
You know you did
But if this ever changing world in which we live inmakes you give in and cry
Say "Live and let die"

Live and let die
Live and let die
Live and let die

21 septiembre 2009

Estar más allá...
¡qué genialidad de concepto!

Increíble como un viaje de diez horas entre ida y vuelta pueden acercar más que toda una vida rutinaria compuesta de miles de viajes de quince minutos.
Conócete a tí mismo, conoce a los demás,
conmuévete con sus historias, conmuévelos con las tuyas, pero no pierdas en razón de ello aquello que te pertenece, que te es propio, que es "incompartible": tu identidad.

Difícil es la vida del escritor que, aunque quisiera lo contrario, no puede evitar sumergirse en la soledad innata que lleva consigo... Es como una especie de droga. Fundamental.
¡Cuántas veces me habrán dicho que reservarlo todo no es bueno!
Pero tampoco lo es extrapolar cada detalle de lo que nos pasa a todas horas.
¿Será egoísta aquel que calla?
Quizás eso piensen algunos...
Mi concepción es bien diferente. En realidad se trata de impedir que nuestra identidad se nos escape de las manos, pues ella se conforma de pequeñas cosas que prefieren ser guardadas...
Si dejaran, por el contrario, de ser secretos, ya no nos pertenecerían únicamente a nosotros mismos, sino que serían patrimonio colectivo.

Y no hay cosa peor en el mundo que perder aquello que es tan nuestro.

Decir, contar, comentar... ¡cuántas veces resulta ser más inteligente quien no dice nada!
El silencio no siempre es sinónimo de cobardía. Pocos lo entienden. Pocos lo saben.
Pocos lo consideran como un signo de paciencia (¡La paciencia! ¡Qué virtud tan perfecta!),
como un signo de tranquilidad, de espera, de no impotencia.
Pero ante todo, como un signo de cálculo; es casi imposible adivinar con certeza todo lo que pasa por la mente de aquellos que en silencio esperan...
¿Qué esperan? Sólo ellos lo saben.

Esa capacidad de resistir conteniéndolo todo durante tanto tiempo es la verdaderamente envidiable. ¿Por qué? Pues porque requiere de una fuerza interna capaz de soportar la lucha entre decir y callar...

Una fuerza lo suficientemente potente que permita, precisamente, estar más allá.

07 septiembre 2009

El amor a la literatura y al cine es el único que realmente me salva.
Si no fuera por ustedes,
¡oh, grandiosos libros y maravillosas películas,
fuentes contenedoras de grandes historias!
La esperanza la hubiera perdido hace ya bastante tiempo.

Quien sepa entender, que entienda.
Quien no, no tiene nada que hacer aquí.



te extrañaba, blog.