28 febrero 2011

Increíble.

¿Dije que "evité que el momento fuera tan límite"?

Mierda, empecé la semana tragándome esas palabras.

Bueno, yo lo evité... Pero el destino me ganó. No quería enfrentarme del todo a la situación, y terminé pagando mi cobardía: la situación se presentó, y no me permitió esquivarla.

Pero acá estoy, entera, tratando nuevamente de colocar en la cima aquellas dos cartas malditas que últimamente no dejan de caerse. Pero no todo el castillo, repito, sino sólo aquellas dos últimas... O de eso intento convencerme yo.

27 febrero 2011

Siento.

"Típico momento límite, decisivo, que suele embriagarse de incontables sentimientos, los cuales tienden a derribarnos el castillo de cartas que armamos. Ahora, si éste sigue intacto al momento del golpe, la sensación de grandeza en el alma y de haber dado un paso más, es uno de los mejores que podemos vivir."

Comentario de Agus D. a una de mis entradas.

Podría decir que, aunque evité que el momento fuera tan límite, los incontables sentimientos me embriagaron, sí... Pero su soplo apenas tiró las dos cartas de arriba del castillo armado.

Siento que podré volver a colocarlas con cuidado, sin derribar a todas las otras... O eso espero.

24 febrero 2011

¿Cuál soy?

A veces pienso que soy buenísima... y otras que soy una terrible hija de puta jajajaja

¡Tenía que ser mina!

22 febrero 2011

Escenas.

Escenas. Escenas. Escenas y más escenas.

Es lo único que puedo escribir.

¡Mierda! ¿Cuándo llegara el momento en que el golpe de inspiración sea mayor y me permita crear un hilo conductor de las mismas?

Basta de fragmentos. Quiero una historia.


Trofeo.

Es como si se tratara de un trofeo que debes conseguir. Peleas, luchas, haces y dices cosas que te ayuden en el momento pero que en realidad no son ni serán ciertas, y cuando lo tienes, cuando el premio finalmente se encuentra entre tus manos... Nada. La satisfacción es demasiado corta comparada a la adrenalina que implicaba el juego.

Quizás consideras que es mejor seguir con otra cosa, algo nuevo, algo que implique otras emociones...
Según tú, un nuevo desafío.

Porque claro, aún así tu arrogancia te hace creer que venciste...

Cuando en realidad, y lamento desilusionarte, te diste por vencido.



¿Quién empieza a jugar ahora?