28 febrero 2011

Increíble.

¿Dije que "evité que el momento fuera tan límite"?

Mierda, empecé la semana tragándome esas palabras.

Bueno, yo lo evité... Pero el destino me ganó. No quería enfrentarme del todo a la situación, y terminé pagando mi cobardía: la situación se presentó, y no me permitió esquivarla.

Pero acá estoy, entera, tratando nuevamente de colocar en la cima aquellas dos cartas malditas que últimamente no dejan de caerse. Pero no todo el castillo, repito, sino sólo aquellas dos últimas... O de eso intento convencerme yo.

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