27 febrero 2011

Siento.

"Típico momento límite, decisivo, que suele embriagarse de incontables sentimientos, los cuales tienden a derribarnos el castillo de cartas que armamos. Ahora, si éste sigue intacto al momento del golpe, la sensación de grandeza en el alma y de haber dado un paso más, es uno de los mejores que podemos vivir."

Comentario de Agus D. a una de mis entradas.

Podría decir que, aunque evité que el momento fuera tan límite, los incontables sentimientos me embriagaron, sí... Pero su soplo apenas tiró las dos cartas de arriba del castillo armado.

Siento que podré volver a colocarlas con cuidado, sin derribar a todas las otras... O eso espero.

1 comentario:

Agustina dijo...

La primer sonrisa del día me la sacó tu post. Gracias por ser una compañera blogger tan interesante de leer, rubia.

"Comprendió que él también necesitaba sonreír tanto como Lidia lo hacía. [...] Que el castillo de cartas podía volver a caerse, el viento no le haría mal a nadie."